La investigación, a cargo del equipo de Karl Berg de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, ofrece la primera evidencia de que los loros aprenden de sus padres el graznido familiar específico que sirve para llamarles, y muestra que las señales vocales en loros salvajes se adquieren socialmente y no son un rasgo predefinido genéticamente.
En investigaciones anteriores, ya se comprobó que todos los loros salvajes usan señales acústicas de contacto particulares, que no sólo distinguen a cada individuo, sino que también comunican su género y el grupo social o "familia" a la que pertenecen.
Lo descubierto en el nuevo estudio también puede ayudar a desentrañar el misterio de por qué el aprendizaje vocal evolucionó en algunos grupos de vertebrados, como los humanos y los loros, pero no en otros.
Una pista al respecto se obtiene al buscar qué tenemos en común humanos y loros.
Los loros comparten dos características importantes con los humanos: un cerebro grande, en comparación con su masa corporal; y un tiempo de crianza largo durante el cual las crías dependen de sus padres, lo que aumenta las oportunidades para los polluelos de aprender cosas de sus progenitores.
Sin embargo, a pesar de que los LIQUIDOS IONICOS están ya revolucionando el mundo de la química y que su mercado potencial se estima en billones de euros, su aplicación en la industria se encuentra aún limitada, principalmente por motivos de coste y pureza. Por eso, requieren de un esfuerzo coordinado en investigación aplicada con estrecha cooperación entre empresas y entidades de I+D.
Este es precisamente el objetivo del proyecto LIQUION, en el que participa la Alianza Tecnológica IK4: investigar y generar conocimiento sobre los LIQUIDOS IONICOS y sus tecnologías de aplicación que permitan obtener nuevos recubrimientos metálicos y otras aplicaciones en sectores como el transporte, la energía, el medioambiente o la biomedicina.
Liderado por la empresa vasca Maier, agrupa a un consorcio formado por 13 empresas líderes en sus respectivos sectores, entre ellas Cegasa, Boeing o Técnicas Reunidas, y por 8 organismos de investigación, entre ellos los centros de IK4 CIDETEC y GAIKER.
El consorcio LIQUION está diseñado con el objetivo de completar toda la cadena de valor de los LIQUIDOS IONICOS, desde los suministradores hasta las empresas usuarias finales, pasando por transformadores e ingenierías.
¿Cómo la poco peligrosa Yersinia pseudotuberculosis se convirtió en la letal Yersinia pestis, causante de la enfermedad comúnmente conocida como La Peste.
Hay algunas explicaciones plausibles, pero ninguna convence a toda la comunidad científica. Ahora, unos científicos de la Escuela Feinberg de Medicina de la Universidad del Noroeste, en Estados Unidos, han aportado una nueva explicación de cómo estos dos patógenos, con materiales genéticos prácticamente idénticos, pueden producir dos enfermedades tan diferentes.
El equipo de investigación ha usado nuevas técnicas de secuenciación de ADN, y ha logrado identificar una fuente inesperada de estas diferencias, que podría ayudar a explicar la rápida evolución de La Peste.
Los resultados sugieren cómo la nueva tecnología se podría utilizar para ayudar en el desarrollo de tratamientos destinados a combatir enfermedades mortales como la citada.
Mucha gente piensa que La Peste es una enfermedad del pasado, pero sigue siendo un problema de salud pública actualmente, tanto en las personas como en los animales, tal como advierte Wyndham Lathem, autor principal del estudio. La bacteria de La Peste es extremadamente peligrosa y muy virulenta. Sin tratamiento, pueden bastarle a un paciente tan sólo de tres a cinco días para pasar de la infección a la muerte.
La Organización Mundial de la Salud informa de 1.000 a 3.000 casos de Peste cada año en el mundo. De hecho, la bacteria causante, la Yersinia pestis, está presente en todos los continentes excepto en la Antártida.El ancestro de La Peste, la Y. pseudotuberculosis, aún existe e infecta a humanos, pero causa una enfermedad gastrointestinal leve y la mayoría de la gente no muestra síntomas.
El equipo de Lathem y Jovanka Koo ha descubierto que las diferencias entre estas dos subespecies en cuanto al nivel de daños que causan surgieron seguramente a partir de cambios en los sARNs (ARNs de pequeño tamaño y no codificantes). Estas moléculas nunca se traducen en proteínas, a diferencia del tradicional ARN "mensajero" que es copiado del ADN para crear proteínas y que es bien conocido por los científicos.
Dentro de las células bacterianas existen cientos de moléculas de ARN no codificante, pero, hasta hace poco, en muchos casos los científicos no habían logrado determinar su función.
El equipo de Lathem identificó a 150 sARNs, la mayoría de los cuales son específicos de la especie Yersinia, y seis sARNs exclusivos de la Y. pseudotuberculosis. Las diferencias son las responsables de la virulencia de la bacteria de La Peste.
Fuente: consumer (30 de septiembre de 2011)
Autor: Por MONTSE ARBOIX
Rellenar los dispensadores de jabón líquido con producto a granel es habitual. No obstante, investigadores de la Universidad de Arizona (Tucson, EE.UU.) han concluido que esta práctica puede ser perjudicial: aumentaría el número de patógenos en las manos y sería clave en su transmisión en lugares públicos.
Se ha determinado qué gérmenes contenidos en el gel contaminan las manos de la comunidad estudiantil.
Para ello, se midieron los niveles de microorganismos antes y después del lavado y se detectó que el número de bacterias gram-negativas en las manos de los estudiantes y del personal del colegio se multiplicó por 26 después de un lavado con el jabón contaminado.
Como resultado del estudio los gérmenes de las manos pueden transferirse las superficies de la escuela y ayudar a su propagación.
A modo de solución, se cambiaron los dispensadores alterados por bolsas o cartuchos herméticos con una nueva boquilla por donde sale el jabón, de manera que se repone todo el conjunto.
Después de un año de uso, ni uno de ellos resultó contaminado. Los resultados, publicados en "Applied and Environmental Microbiology", concuerdan con investigaciones anteriores que ya apuntaban que esta práctica de rellenar dispensadores no era correcta.
Para lavarse de manera correcta las manos, primero hay que mojarlas, aplicarse jabón suficiente para cubrirlas y frotar toda la superficie durante unos 20 segundos: la palma y el dorso, sin olvidarse de las muñecas, de la zona entre todos los dedos y, sobre todo, de las uñas (si es preciso, utilizar un cepillo). Hay que enjuagar las manos y secarlas con una toalla limpia y seca. Después, se puede aplicar una loción hidratante.
Con este proceso se consigue eliminar los desechos orgánicos e inorgánicos de toda la superficie de la piel.
La mayoría de los adultos tiene muy interiorizado este hábito y lo hace casi sin pensar.
En los más pequeños, por el contrario, no es así.
Así desde edades tempranas, los adultos deben enseñar la fácil noción de higiene infantil porque la infección se da simplemente por frotarse los ojos, la nariz o la boca.
También es importante que aprendan a hacerlo de manera adecuada, con agua tibia y jabón, y facilitarles el acceso -con un taburete- al agua y a las toallas. Además, hay que insistir en ello, siempre antes de poner la mesa, comer -aunque sea un bocadillo- o tocar algún alimento o utensilio de cocina. Y, por supuesto, siempre después de ir al baño; estornudar, toser y sonarse; estar con un enfermo; jugar al aire libre; al volver a casa; y después de jugar con la mascota.
Una buena opción es llevar toallitas para limpiar las manos cuando, ante estas situaciones, no hay posibilidad de encontrar un baño cerca.
Ahora, investigadores de la Universidad McMaster (Canadá) han descubierto que esta resistencia ya existía hace al menos 30.000 años.
Fuente: noticiasdelaciencia.com (1 Sep 2011)
“Se considera que la resistencia antibiótica es un problema actual y que los antibióticos están perdiendo efectividad debido a la propagación de la resistencia en los hospitales”, explica Gerry Wright, director científico del Instituto Michael G. DeGroote de Investigación sobre Enfermedades Infecciosas de Canadá y uno de los autores principales del estudio.“La pregunta más importante es de dónde viene esta resistencia”.
Los resultados de un nuevo estudio publicado en la revista Nature muestran que la resistencia es un fenómeno natural anterior al uso clínico de los antibióticos. Los científicos descubrieron la existencia de genes resistentes a los antibióticos junto a genes que codificaban ADN de antiguas formas de vida como el mamut, el caballo, el bisonte y plantas del último periodo interglaciar, en el Pleistoceno, hace al menos 30.000 años.
Después de años estudiando el ADN bacteriano extraído de suelo congelado en el permafrost de Yukón, los expertos del Centro de ADN Antiguo de la Universidad de McMaster (Canadá) se centraron en la resistencia a la vancomicina, un grave problema clínico que surgió en la década de 1980 y que sigue asociándose con brotes de infecciones contraídas en hospitales en todo el mundo.
“Identificamos la presencia de estos genes a unas profundidades que coinciden con la edad de otros ADN, como el del mamut”, afirman los autores, que demostraron que, si bien no eran contemporáneos, formaban parte del mismo árbol genealógico. Se trata de la segunda vez que se ha ‘resucitado’ una antigua proteína en un laboratorio.
El estudio, publicado en Stroke: Journal of the American Heart Association, fue financiado en parte por el programa «Europa contra el cáncer» de la Unión Europea.
FUENTE | CORDIS: Servicio de Información en I+D Comunitario (23/09/2011)
Es bien sabido que el consumo de frutas y verduras reduce el riesgo de sufrir un accidente cerebro-vascular. Los estudios anteriores al respecto se habían centrado en los beneficios para la salud que reportan las frutas y las verduras, y sobre todo en el valor nutricional y características de los alimentos como el color, porción comestible, familia botánica y contenido en antioxidantes.
La novedad en el estudio referido es el hecho de haber indagado en la relación existente entre el color de las frutas y las verduras con la incidencia de ictus. El color de la porción comestible de estas es reflejo de la presencia de sustancias fitoquímicas beneficiosas como los carotenoides y los flavonoides.
Científicos de la División de Nutrición Humana de la Universidad de Wageningen y del Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente de los Países Bajos investigaron la asociación existente entre el consumo de determinadas frutas y verduras agrupadas por colores y la incidencia de ictus al cabo de 10 años en un estudio poblacional que incluyó a 20 069 adultos. La edad media de los individuos era de 41 años. Ninguno de ellos padecía enfermedades cardiovasculares al inicio del estudio. Todos rellenaron un cuestionario de 178 preguntas sobre la frecuencia del consumo de alimentos durante el año anterior.
Los investigadores clasificaron las frutas y verduras en cuatro grupos atendiendo a su color:
- verde (lechugas, coles y hortalizas de hoja oscura);
- amarillo/naranja (cítricos);
- rojo/morado (hortalizas rojas);
- blanco (el 55 % de este grupo estaba formado por manzanas y peras).
Durante el período de seguimiento, que se prolongó durante una década, los investigadores documentaron 233 casos de ictus. Entre esta patología y los grupos verde, amarillo/naranja y rojo/morado no se encontró ninguna asociación. En cambio, se descubrió una reducción del 52 % en el riesgo de ictus entre quienes habían consumido una cantidad elevada de frutas y verduras blancas con respecto a quienes habían comido cantidades más pequeñas de las mismas.
Según los autores, cada incremento de 25 gramos diarios de frutas y verduras blancas se correspondió con una bajada del 9 % en el riesgo de ictus. Cabe anotar que el peso medio de una manzana es de 120 g.
«Para prevenir ictus puede ser beneficioso consumir cantidades considerables de frutas y verduras blancas», informó la primera firmante del trabajo, Linda M. Oude Griep, becaria posdoctoral en el Departamento de Nutrición Humana de la Universidad de Wageningen. «Por ejemplo, comer una manzana al día es una forma sencilla de aumentar la ingesta de frutas y verduras blancas. Pero las frutas y verduras de los otros grupos también podrían proteger frente a otras enfermedades crónicas. Así pues, sigue vigente el consejo de consumir frutas y verduras en cantidad.»
Tanto las manzanas como las peras poseen un contenido elevado en fibra dietética y quercetina, un flavonoide muy común en la naturaleza. Otros alimentos de carne blanca incluidos en el estudio fueron los plátanos, la coliflor, la endivia y el pepino. A efectos del estudio, las patatas se clasificaron como almidón.
Los autores indican que, pese a los resultados arrojados por el estudio, es necesario corroborar estos descubrimientos con otras investigaciones. En palabras de Oude Griep: «Quizás es muy pronto para que los médicos aconsejen a sus pacientes que modifiquen sus hábitos dietéticos conforme a estos resultados iniciales.»
En un editorial asociado se recalca que los resultados deben tomarse con cautela puesto que los cuestionarios de frecuencia alimentaria pueden no ser fiables.
FUENTE | ABC Periódico Electrónico S.A. (03/08/2011) Autor: J. de Jorge
La importancia del hallazgo radica en que los átomos sí habían sido hallados con anterioridad en las regiones calientes del espacio -de hecho, son bastante comunes, especialmente alrededor de las estrellas masivas-, pero todos los intentos de encontrar estos átomos unidos, formando moléculas más complejas, un elemento fundamental para la vida en la Tierra y que supone el 20% del aire que respiramos, habían resultado infructuosos o muy poco convincentes.
Los astrónomos han buscado estas elusivas moléculas en el espacio durante décadas utilizando distintos telescopios e instrumentos. La sonda sueca Odín dio con la molécula en 2007, pero el hallazgo no pudo ser confirmado.
«MISTERIO SIN RESOLVER»
Goldsmith y sus colegas creen que el OXIGENO está encerrado en el agua helada que cubre los granos de polvo diminutos. De esta forma, el OXIGENO detectado por Herschel en la nebulosa de Orión se formó después de que la luz de la estrella calentara los granos helados, liberando el agua, que se convirtió en moléculas de OXIGENO. «Esto explica dónde puede estar escondido parte del OXIGENO», señala. «Pero no hemos encontrado grandes cantidades y todavía no entendemos porque los lugares que encontramos son tan especiales».
Los investigadores planean continuar con su búsqueda de OXIGENO en otras regiones en formación estelar. «El OXIGENO es el tercer elemento más común en el Universo y su forma molecular debe ser abundante en el espacio», afirma Bill Danchi, del programa científico Herschel de la NASA. «Herschel está demostrando ser una herramienta poderosa para investigar este misterio sin resolver».
Un equipo de investigadores italianos, serbios y españoles ha confirmado el efecto protector de las fresas en un estómago de mamífero dañado por el alcohol. Los científicos han suministrado etanol (alcohol etílico) a ratas de laboratorio y han comprobado que la mucosa gástrica de aquellas que previamente habían comido extracto de fresa sufría menos lesiones, según publican en la revista Plos One.
La gastritis o inflamación de la mucosa del estómago, además de relacionarse con el consumo de alcohol, también se puede producir por infecciones víricas o por la acción de fármacos anti-inflamatorios no esteroideos (como la aspirina) o los que se usan en el tratamiento contra la bacteria Helicobacter pylori.
El equipo encontró menos ulceraciones en los estómagos de aquellas ratas que, antes de recibir el alcohol, habían ingerido durante 10 días extracto de fresas (40 miligramos/día por kilo de peso).
“Este trabajo no se ha planteado para paliar los efectos de una borrachera, sino para encontrar moléculas protectoras de la mucosa gástrica frente a los daños que pueden causar diferentes agentes”, subraya Battino.
Además de científicos de la UNIVPM y la UB, en esta investigación han participado otros de las universidades de Salamanca y Granada en España, y de Belgrado en Serbia.
Esta circunstancia aseguraría que las CRIAS no puedan manipular las pautas de alimentación de los padres. El estudio, realizado con pollos de alcaudón meridional, un ave muy extendida por la Península Ibérica, ha sido publicado en la revista Journal of Evolutionary Biology.
“Las CRIAS de aves altriciales, aquellas que nacen ciegas, sin plumaje y casi sin movilidad, piden comida mediante un comportamiento extravagante y llamativo. Sin embargo, ese comportamiento tiene un coste, ya que las exigencias insistentes repercuten de forma negativa en la capacidad de crecimiento y en la respuesta inmune de los pollos”, explica el investigador del CSIC Gregorio Moreno-Rueda, de la Estación Experimental de Zonas Áridas.
Según este estudio, para que las señales sean honestas y reflejen fielmente la necesidad de los pollos, hambre en este caso, deben ser costosas de producir. De lo contrario los pollos pedirían a sus padres más comida de la que los padres deben suministrarles y se produciría un conflicto paternofilial.
Durante el experimento, el equipo de investigación separó dos grupos de pollos, a los que sometió a las mismas condiciones ambientales y suministró la misma cantidad de alimento. Sin embargo, uno de los grupos fue estimulado para que solicitase comida durante casi 30 segundos por hora, mientras que el otro solo dos. Tras la comparación de resultados los investigadores vieron que el grupo de aves que solicitó alimento durante menos tiempo presentaba una tasa de crecimiento y una respuesta inmune superior al otro grupo.
Así lo indicó el Centro Francés de Investigaciones Científicas (CNRS), en referencia al estudio realizado por científicos de la Universida de Evry (Francia), de Giessen (Alemania) y Viena (Austria). Los autores del estudio -publicado en la revista estadounidense "PLos ONE"- indican que la salmonella accede a las plantas por la superficie de las células vegetales y entra por los poros de las hojas. La salmonella inhibe los sistemas inmunitarios de las plantas gracias a un mecanismo similar al que usa para acceder al de los humanos.
Los investigadores aseguran que las plantas contaminadas por la salmonella son muy infecciosas en las células humanas y se ha constatado también en células de ratones. En el ser humano, la bacteria de la salmonella inyecta con un apéndice, en forma similar a la de un dardo, un cóctel de proteínas que bloquean las defensas inmunitarias y favorecen la proliferación de la bacteria en el organismo.
Se estima que en la actualidad unos 100 millones de personas resultan infectadas por salmonelosis, que es la primera causa de gastroenteritis y de fiebre tifoidea, según recordó el organismo francés.
Los alimentos orgánicos son aquellos productos agrícolas o agroindustriales que se producen bajo un conjunto de procedimientos denominados "orgánicos". Estos procedimientos tienen como objetivo principal la obtención de alimentos sin aditivos químicos ni sustancias de origen sintético y una mayor protección del medio ambiente por medio del uso de técnicas no contaminantes.
Esta semana destacamos un estudio que comprueba el efecto antimicrobiano de diversos ácidos orgánicos en productos frescos orgánicos. Aunque el uso de ácidos orgánicos como agentes antimicrobianos no es nuevo, sí lo es el hecho de comprobar el potencial antimicrobiano de diversos ácidos sobre productos frescos orgánicos.
Un estudio publicado en el Jornal of Food Sciencie muestra cómo los ácidos orgánicos pueden tener un efecto antimicrobiano en productos frescos orgánicos sin que ello afecte de forma significativa a una de las propiedades más valoradas en estos productos, el color.
¿En qué consistió? Por primera vez los investigadores inocularon manzanas y lechugas con un cóctel de diversos patógenos (Escherichia coli O157:H7, Salmonella Typhimurium y Listeria monocytogenes). Las muestras fueron tratadas con ácidos orgánicos al 1% y 2% (ácido propiónico, acético, láctico, málico y cítrico) durante 0, 0.5, 1, 5 y 10 minutos.
A medida que aumentaba el tiempo y la concentración de ácido, los tratamientos de ácidos orgánicos mostraban una reducción significativa en comparación con la muestra de control, tratada con agua destilada. Los investigadores observaron diferencia entre los ácidos orgánicos al 1% y 2%. Asimismo, destacan que las diferencia del color producida por el efecto de los ácidos orgánicos no fue significativa durante el tiempo de almacenamiento. Los resultados de este estudio demuestran que los ácidos orgánicos tienen un gran potencial como desinfectantes en productos frescos orgánicos.
Desde ainia, llevamos años trabajando para garantizar la calidad y seguridad de los alimentos y ayudando a las empresas en la obtención de productos más seguros para el consumidor.
Esta investigación detalla que el jamón ibérico contiene un alto contenido en zinc, del orden de más de un 36% de la dosis necesaria, ha informado la Administración andaluza. El zinc es un componente esencial de la próstata masculina y su ingesta a través de productos como el jamón ibérico ayudaría a reducir su tamaño y a prevenir el cáncer de este órgano, según los datos aportados por el estudio nutricional de este alimento realizado por Teica.
La falta de este mineral en el hombre puede afectar a la vitalidad del espermatozoide y a la capacidad de fecundación, por lo que una ingesta adecuada de jamón ibérico aportaría, junto a otros alimentos, la dosis de zinc necesaria para evitar los problemas de infertilidad masculina. El zinc, que forma parte de 80 enzimas y que es necesario para el metabolismo por la síntesis de los ácidos nucleicos y las proteínas, equilibra el sistema hormonal, ayuda al crecimiento de los niños, actúa contra los trastornos de fertilidad masculina e hipertrofia prostática, mejora las funciones mentales de los ancianos, ayuda a la visión y regula el apetito.
Ahora, gracias a investigadores de la Universidad de Jaén, también se sabe que el zumo de oliva facilita la defensa del organismo frente a infecciones bacterianas en mayor medida que el aceite de pescado, incluso cuando este organismo se encuentra bajo de defensas.
Científicos de la Universidad de Jaén han descubierto que tanto el aceite de oliva virgen extra como el ecológico son más eficaces para prevenir las infecciones provocadas por bacterias (como, por ejemplo, la E. coli o la Salmonella) que el aceite de pescado, una grasa presente en alimentos como el pescado azul y a la que se le atribuyen cualidades cardiosaludables.
La investigación también ha determinado que esta «protección» se produce, incluso, cuando el organismo se encuentra bajo de defensas, es decir, inmunodeprimido. «El aceite de pescado, por su alto contenido en ácidos grasos omega-3, tiene muy buena actividad antiinflamatoria y sirve, por ejemplo, para prevenir la arterioesclerosis (acumulación de grasa o ateromas en las arterias). Con todo, esa actividad antiinflamatoria reduce las defensas del organismo y eso le deja desprotegido frente a posibles infecciones. Esto, sin embargo, no ocurre con el aceite de oliva que, aún siendo bueno para las enfermedades cardiovasculares, no reduce la respuesta inmune del organismo», explica, a la >Fundación Descubre, el profesor, Gerardo Álvarez de Cienfuegos.
Para llegar a esta conclusión, los investigadores administraron, a diferentes grupos de ratones, dietas ricas en aceite de oliva (virgen extra y ecológico), de pescado, de girasol y de maíz. Después de cuatro semanas, se les administró un tratamiento inmunosupresor, es decir, fármacos para bajar la potencia y eficacia de sus defensas, y, finalmente, se les inoculó una bacteria patógena, Listeria monocytogenes. A continuación, compararon el tiempo de supervivencia de los animales.
Los resultados mostraron que la tasa de supervivencia de los ratones a los que se había alimentado con una dieta rica en aceite de oliva virgen extra o ecológico era muy superior a la de los ratones alimentados con aceite de pescado. «Ahora nos queda probar la resistencia de los animales frente a otras bacterias y determinar por qué se produce esa supervivencia más alta y qué factores hay implicados».
La investigación, que se enmarca en un proyecto que concluye en 2013, puede suponer importantes avances para la prevención de infecciones bacterianas y las muertes que anualmente se producen por ellas. «Muchas veces no pensamos en el número de personas que fallecen por este tipo de infecciones. Sólo en la provincia de Jaén pueden ser unas 400 al año», afirma Álvarez de Cienfuegos. Según explica el investigador, las personas más susceptibles de contraer una infección bacteriana son aquéllas con un tratamiento antiinflamatorio prolongado, los diabéticos insulinodependientes o las personas de avanzada edad.