2 sept 2007

PROBLEMA PULMONAR La extraña enfermedad de las palomitas


Identificada la sustancia causante de un tipo de bronquiolitis

Fuente: Elmundo.es ISABEL ESPIÑO (31/08/2007)

Un médico de Misuri, Allen Parmet, se encontró con una extraña y grave enfermedad pulmonar.

Ocho antiguos trabajadores de una pequeña fábrica que producía palomitas para microondas sufrían una grave dolencia pulmonar, algunos incluso estaban esperando un trasplante. Un estudio holandés publicado esta semana apunta al posible causante de esta enfermedad.

El problema detectado por Parmet se llamó bronquiolitis obliterante o, más comúnmente, 'el pulmón del trabajador de las palomitas'. Otros estudios estadounidenses identificaron esta dolencia pulmonar (caracterizada por tos persistente, falta de aire y sibilancias) en otras plantas de palomitas así como en fábricas de aromatizantes.

Todo apuntaba a que la enfermedad estaba relacionada con la inhalación de alguno de los ingredientes que se usan para condimentar estos preparados, pero aún no estaba claro el culpable.

Los autores del nuevo trabajo, Frits "van Rooy y su equipo hacen varias contribuciones sustanciales a la comprensión de esta nueva enfermedad laboral de trabajadores expuestos a aromatizantes", señala el comentario que acompaña a este artículo. "La novedad del presente estudio es que se ha realizado en la industria química, en una planta de producción Europea de diacetil".

El diacetil es un líquido amarillento que se mezcla con otros ingredientes para producir un aromatizante con sabor a mantequilla. Esta sustancia ya se había identificado como un posible culpable de la dolencia o bien como un indicador de la exposición al causante del problema pulmonar, pero lo cierto es que en las plantas de palomitas había muchos otros químicos 'sospechosos'.

En el presente estudio, los trabajadores prácticamente sólo estuvieron expuestos al diacetil. Los autores holandeses, expertos en epidemiología y trastornos respiratorios de varios centros de Utrecht, evaluaron a 175 personas que habían trabajado en una planta que producía este aromatizante entre 1960 y 2003.

Entre los participantes, se encontraron con tres casos cuyas características se correspondían con la bronquiolitis obliterante. Dos de los pacientes nunca habían fumado y el tercero era un fumador moderado.

"Sus síntomas se habían iniciado entre 10 y 20 años antes, como media unos cinco años después de empezar a trabajar en la planta de diacetil", dice el estudio, publicado en el 'American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine'.

En ninguno de estos pacientes se había dado con el diagnóstico correcto, pues habían recibido tratamiento para el asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Asimismo, entre la decena de trabajadores que declinó participar en el estudio se encontraron con otro caso de la enfermedad de las palomitas.

Todos estos trabajadores eran operadores de proceso, es decir, los más expuestos al diacetil.

Precisamente, los autores subrayan que "los datos disponibles sugieren que la exposición al diacetil está en el mismo rango que la de las plantas de palomitas con casos similares". Aunque no descartan otras posibles causas, los autores creen que "nuestro estudio sugiere un papel causal del diacetil".

"Van Rooy subraya correctamente la restringida serie de exposiciones en la fabricación de diacetil, frente a la compleja mezcla de químicos en una planta de aromatizantes", escribe la editorialista Kathleen Kreiss, del Instituto Estadounidense de Salud Laboral (NIOSH, en inglés).

Esta experta insta ahora a que se tomen medidas restrictivas para minimizar la exposición a este químico.

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1 sept 2007

ENFERMEDAD PULMONAR

Un estudio en 12 países replantea la EPOC, la quinta causa de muerte en todo el mundo

Fuente : elmundo.es ÁNGELES LÓPEZ (31/08/2007)

§ Nuevos datos muestran que la incidencia de EPOC duplica a la estimación actual
§ El 15% de los casos se relaciona con factores de riesgo distintos del tabaco

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica, o EPOC, es un problema mucho mayor de lo que se pensaba. Según los datos de una investigación que emplea una nueva metodología, el número de afectados duplica las cifras que hasta ahora se manejaban. Además, médicos e industria deberían redefinir su visión sobre esta patología y empezarla a tratar como un síndrome, ya que va unida a alteraciones en muchos otros órganos además de los pulmones, señala el trabajo.

Se trata de la quinta causa de muerte en todo el mundo y será la tercera en el año 2020. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la EPOC mata cada año a unos 2,5 millones de personas, el mismo número de víctimas ocasionadas por el sida/VIH. A pesar de estos datos, es una enfermedad infradiagnosticada, mal tratada y con escasa financiación por parte de los gobiernos. Su relación directa con el tabaco, un factor de riesgo evitable, que los ancianos sean los principales afectados y la falta de un tratamiento eficaz ha relegado la atención tanto de investigadores como de gestores hacia este trastorno.

La revista médica 'The Lancet' dedica un monográfico a la enfermedad pulmonar obstructiva crónica conocida más comúnmente por sus siglas, EPOC. La publicación presenta los últimos estudios sobre este trastorno. Los datos que estos ofrecen seguramente conducirán a un cambio tanto en la investigación como en el tratamiento y cuidado de esta patología.

La EPOC mata cada año a unos 2,5 millones de personas,

el mismo número de víctimas ocasionadas por el sida


En primer lugar, el trabajo dirigido por la doctora Sonia Buist, de la Universidad de Ciencias y Salud de Oregón (EEUU), ofrece una visión global de la incidencia de este trastorno que dista bastante de la que se tenía hasta ahora. En este estudio se empleó un método que ha sido desarrollado conjuntamente con un proyecto de Latinoamérica, denominado PLATINO, que a su vez lo ha llevado a cabo en cinco países de esta zona.

Los investigadores realizaron cuestionarios, para obtener información sobre los síntomas respiratorios o la exposición a factores de riesgo, y espirometrías (antes y después del uso de un broncodilatador), una prueba que valora la función respiratoria.

Variabilidad geográfica y de género

Tras evaluar a 9.425 personas de 40 o más años procedentes de 12 países de distintas zonas del planeta, los resultados muestran que la incidencia general de EPOC es del 10% (11,8% en los varones y 8,5% en las mujeres). Estas cifras están en consonancia con las obtenidas por el proyecto PLATINO. Los datos obtenidos en sendos trabajos duplican la cifra que otros estudios habían registrado: una incidencia del 4,3%.


A los 70 años la incidencia oscila

entre un 19% y un 47% en hombres

y

entre el 6% y el 33% en mujeres

En el nuevo estudio también se observa que la enfermedad es más frecuente a medida que aumenta la edad. Así, en personas de 70 años la incidencia oscila entre un 19% y un 47% en hombres y entre el 6% y el 33% en mujeres.
Por otro lado, el número de afectados es muy variable entre los países evaluados: en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) la incidencia era del 22% en hombres y del 16,7% en mujeres mientras que en Hannover (Alemania) esas tasas se reducían al 8,6% y al 3,7%.


Los autores explican que esas variaciones, en función del género y el lugar de residencia, podrían deberse en el primer caso a que el tabaquismo es más frecuente en los hombres que en las mujeres. En cuanto a la variabilidad geográfica, la existencia de otros factores de riesgo sumados al consumo de tabaco, como la presencia de una alta tasa de tuberculosis como ocurre en Ciudad del Cabo, podría generar la aparición de más casos de EPOC.

Otros factores de riesgo

Este trabajo también ha detectado una elevada incidencia de este trastorno entre personas que nunca han fumado.
Aproximadamente el 15% de los casos de EPOC se producen en personas que no han consumido tabaco. De este hecho se hace eco un editorial que publica 'The Lancet' y en el que se insiste en la necesidad de dar más importancia a otros factores de riesgo como la exposición a un aire de pobre calidad en el interior de casas mal ventiladas.



La EPOC no es una enfermedad sólo de 'fumadores'



ni es únicamente un trastorno de la vejez



En países de bajos ingresos todavía se siguen utilizando combustibles sólidos para cocinar o para la calefacción que contaminan el aire de las viviendas. También en estos países existen legislaciones más débiles sobre las condiciones ambientales en algunos trabajos que pueden contribuir al desarrollo de esta enfermedad. Por otro lado, hay que tener presente que enfermedades como el asma o la tuberculosis pueden favorecer su aparición.
"La EPOC no es una enfermedad sólo de 'fumadores'. Ni es únicamente un trastorno de la vejez pues entre el 5% y el 10% de los jóvenes adultos no fumadores muestran signos de EPOC. Futuras intervenciones preventivas podrían aplicarse en el embarazo o la infancia. Así lo muestran Debra Stern y sus colaboradores [en otro estudio que publica la revista], una pobre función pulmonar al poco de nacer es un factor de riesgo de obstrucción de las vías aéreas en la etapa adulta, un fuerte predictor de EPOC", señala el editorial.

De enfermedad a síndrome
En la actualidad no existe un tratamiento que cure este trastorno, los fármacos sólo alivian los síntomas y mejoran la calidad de vida de los pacientes. Uno de los principales problemas en la investigación para la búsqueda de nuevas terapias es que los ensayos clínicos excluyen a enfermos que presentan patologías frecuentemente asociadas con el EPOC.
Esta enfermedad está relacionada con insuficiencia cardiaca crónica en más del 20% de los pacientes y con osteoporosis en más del 70% de los casos.

Para mejorar la investigación dirigida a la lucha contra este trastorno, Leonardo Fabbri y Klaus Rabe, de las universidades de Módena y Reggio Emilia (Módena, Italia) y de Leiden (Holanda), proponen tratar esta enfermedad como un síndrome, que denominan síndrome inflamatorio sistémico crónico.

El diagnóstico de ese síndrome podría establecerse con la presencia de al menos tres de seis elementos: edad superior a 40 años, fumar más de 10 paquetes de cigarrillos al año, función pulmonar anormal y síntomas compatibles con EPOC, insuficiencia cardiaca crónica, síndrome metabólico y aumento de los niveles de la proteína C reactiva.

Estos especialistas sugieren que hay que enfatizar la importancia de que los factores de riesgo, como el tabaco, la exposición a tóxicos ambientales o la obesidad, intervienen en el desarrollo no sólo de la enfermedad principal sino también de alteraciones en el resto del cuerpo que dañan otros órganos.

A pesar de todos estos esclarecedores datos, todavía quedan muchas preguntas sin respuesta como ponen de manifiesto Sonia Buist y David Mannino, de la Universidad de Kentucky (EEUU), en una revisión: ¿debería dirigirse un tratamiento precoz a la prevención de las enfermedades que acompañan al EPOC?, ¿todas las estrategias se pueden llevar a cabo en cualquier parte del mundo?, ¿después de que la persona deje de fumar, existe una manera de prevenir la progresión de esta patología?, ¿la metodología actual está capturando todos los costes asociados a este trastorno?

29 ago 2007

Impacto ambiental del agua embotellada


El agua envasada provoca toneladas de residuos y un gasto innecesario de recursos.

El consumo de agua embotellada ha crecido de manera espectacular en los últimos años, incluso en lugares donde el suministro público garantiza agua potable de calidad. La extracción, envasado, transporte y posterior eliminación de este producto provoca diversos impactos medioambientales que los consumidores pueden evitar. Asimismo, algunos expertos recuerdan que el agua embotellada no es la solución para los problemas de escasez de agua en el mundo.
Alex Fernández Muerza (Mayo de 2007)

CONTAMINACIÓN Y RESIDUOS DEL AGUA ENVASADA

Según las investigadoras Emily Arnold y Janet Larsen, del Earth Policy Institute, una organización estadounidense dedicada a la promoción del desarrollo sostenible, el consumo de agua embotellada ha crecido incluso en lugares donde el agua del grifo es de calidad, lo que está provocando de forma innecesaria el aumento de residuos y el gasto de grandes cantidades de recursos y energía.

La extracción industrial del agua de sus lugares de origen puede provocar graves desequilibrios medioambientales y económicos, especialmente en países en desarrollo con problemas de sequía.

Posteriormente, el agua embotellada se tiene que transportar a sus lugares de consumo, en ocasiones a miles de kilómetros. En este sentido, cada vez son más los consumidores que prefieren aguas envasadas procedentes de otros países, supuestamente más "puras" o cuando menos "exóticas". El aumento del tráfico de esta mercancía no hace sino incrementar la contaminación producida por el uso de combustibles fósiles.

Cada año se utilizan en todo el planeta unos 2,7 millones de toneladas de plástico para embotellar agua

Por su parte, el envasado del agua utiliza también combustibles no renovables. La mayoría de las botellas están hechas de polietilen tereftalato (PET), un plástico derivado del petróleo. Cada año se utilizan en todo el planeta unos 2,7 millones de toneladas de plástico para embotellar agua. Asimismo, este tipo de plásticos acaba con el paso del tiempo desprendiendo determinadas sustancias, como el antimonio o el bisfenol A, perjudiciales para la salud, de ahí que se recomienda evitar rellenarlas o guardarlas de manera prolongada.

El siguiente paso es desprenderse de la botella tras haber consumido el valioso líquido de su interior. Gran parte de estos envases acaba en la basura sin que llegue a reciclarse más de un 20%. Y éste es otro de sus grandes problemas: Una botella de este plástico abandonada en un entorno natural puede tardar hasta 1.000 años en biodegradarse.

Por su parte, los envases que llegan a las incineradoras aumentan los riesgos de emisiones tóxicas, ya que pueden generar subproductos nocivos como el gas clorado o ceniza similar a los metales pesados.

Por ello, la concienciación de los consumidores es fundamental, y en este caso, si se decide consumir agua embotellada, al igual que con el resto de envases, asumir la política de las tres erres (reducir, reutilizar y reciclar), es una buena recomendación.


La reutilización es otra forma de alargar el ciclo útil de las botellas. Las políticas públicas de reciclaje llevan a países como Alemania o Austria a preferir el agua envasada en botellas de cristal retornable. En Barcelona, la Agencia de Residuos de Cataluña y Ecologistas en Acción están intentando llevar a cabo un programa de retorno de garrafas de plástico de entre cinco y ocho litros.

Por su parte, algunos expertos hablan de las posibilidades de los plásticos biodegradables, o bioplásticos. Por ejemplo, la marca norteamericana Biota envasa su agua mineral en envases fabricados a partir de maíz, que se descomponen fácilmente en agua y material orgánico y pueden incluso compostarse.

¿POR QUÉ HA CRECIDO SU CONSUMO?

La demanda de agua embotellada ha crecido a un ritmo vertiginoso en todo el mundo. Según un estudio del Earth Policy Institute, se bebieron en 2004 en todo el mundo unos 154.000 millones de litros de agua envasada, un 57% más que hace sólo cinco años. Por países, los italianos son los que más agua embotellada bebieron, con 184 litros por persona en 2004, mientras que España es el sexto país del mundo que más agua de este tipo consume, con 137 litros al año.

Un metro cúbico de agua envasada costaba en España en 2003 unos 340 euros; idéntica cantidad de agua corriente costaba no más de un euro y medio

Los consumidores no escatiman a la hora de comprar agua envasada, a pesar de las enormes diferencias de precios frente al agua potable de suministro público. Según el informe "The World's Water" impulsado por el Pacific Institute, una organización privada de investigación estadounidense sobre temas de desarrollo, medio ambiente y seguridad, un metro cúbico (mil litros) de agua envasada costaba en España en 2003 unos 340 euros; idéntica cantidad de agua corriente costaba no más de un euro y medio. En otros países las diferencias pueden ser aún mayores: Los californianos pagaban en el mismo año 900 euros por ese metro cúbico de agua embotellada frente a los 50 céntimos de euro que les suponía el agua del grifo.

En este sentido, sirva como ejemplo el caso de Dasani, una marca perteneciente a Coca-Cola que utiliza agua de grifo purificada por osmosis inversa. En 2004, la multinacional trató de introducir este producto en el mercado británico. Sin embargo, la opinión pública de este país provocó finalmente su retirada, tras conocerse que el agua que se cobraba a 1,40 euros el medio litro procedía de Thames Water, una de las empresas británicas de distribución que le vendía a Coca-Cola dicha agua a unos 0,004 euros por cada medio litro; el precio final era 350 veces mayor.

En cualquier caso, lo que verdaderamente encarece el producto final no es el agua.

Un estudio elaborado por la investigadora de la Universidad de Ginebra Catherine Ferrier, por encargo del Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF), afirmaba que el 90% como mínimo del coste real de una botella de agua se lo lleva el embotellado, el transporte, la distribución o las campañas de marketing.

En opinión de Miguel Jara, experto en temas de salud y ecología, las empresas envasadoras han sabido crear y explotar sus productos en plena era de la preocupación por una mejor calidad de vida. Sin embargo, el agua del grifo de los países desarrollados no tiene nada que envidiar a las aguas embotelladas.

Por una parte, la propia legislación española advierte de que las diversas clases de aguas envasadas no tienen ventajas específicas y demostradas para la salud.

Por otra parte, el suministro público de agua posee garantías y controles suficientes de calidad. En este sentido, un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) realizado a finales del año pasado en 50 capitales de provincia españolas aseguraba que ninguna ciudad superaba el límite legal de trihalometanos (unas sustancias volátiles peligrosas para la salud) y sólo tres (Cáceres, Ciudad Real y Lugo) se situaban por encima del límite recomendado.

PRODUCCIÓN Y CONSUMO DE AGUA EMBOTELLADA EN ESPAÑA

España es el cuarto productor y consumidor europeo de aguas minerales naturales tras Italia, Alemania y Francia, según la Asociación Nacional de Empresas de Aguas de Bebida Envasadas (ANEABE). En cuanto a la calidad de las aguas envasadas, un estudio publicado en la revista CONSUMER EROSKI analizó ocho muestras de botellas de conocidas marcas de agua, y concluyó que todas cumplían la normativa.

Por su parte, los consumidores españoles prefieren el agua mineral natural sin gas, a diferencia por ejemplo de los estadounidenses, que se decantan por el agua de grifo purificada. En cuanto al tipo de botella, se utiliza el plástico principalmente, frente a otros países, como las citadas Alemania o Austria, más proclives al vidrio retornable.

En cuanto a las principales empresas del mercado español de aguas embotelladas, el Grupo Danone, con sus marcas Font Vella y Lanjarón, encabeza la lista, seguida del Grupo Nestlé, con sus marcas Aquarel, Perrier, Vitel y Viladrau; el Grupo Pascual (Bezoya); y el Grupo Vichy Catalán, con sus Vichy, Mondariz y Malavella.

BOTELLAS EN UN MUNDO SIN AGUA

La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que más de mil millones de personas carecen de agua potable segura, a pesar de ser un derecho reconocido por Naciones Unidas.

Según Arnold y Larsen, del Earth Policy Institute, el agua envasada no contribuye a solucionar los problemas de agua mundiales. Para ello, sugieren la ampliación y mejora del tratamiento de aguas y el saneamiento de los sistemas ya creados.

Más de mil millones de personas carecen de agua potable segura, a pesar de ser un derecho reconocido por Naciones Unidas

En este sentido, los Objetivos del Desarrollo del Milenio de Naciones Unidas para promover el desarrollo sostenible mundial apuntan como una de sus prioridades la reducción a la mitad del número de personas que carecen de acceso seguro y permanente al agua potable para 2015.

Para lograr este objetivo, sus responsables calculan que sería necesario duplicar los 11 mil millones de euros destinados cada año al abastecimiento y saneamiento del agua. Según Peter H. Gleick, responsable del informe The World's Water, esta cifra podría de sobra asumirse con los 74 mil millones de euros que se estiman como gasto anual de agua embotellada.

Algunas iniciativas están intentando concienciar a los consumidores sobre las ventajas de evitar el consumo del agua envasada y decantarse por el agua de grifo.

Una ONG con sede en Ámsterdam vende una botella azul vacía con la marca "Neau" a un precio aproximado de un euro y medio. Sus responsables utilizan un juego de palabras con la palabra francesa eau (agua) y su pronunciación, que suena "no". Dentro de la botella se incluye un anuncio en el que explican que el dinero recaudado se invertirá en proyectos de suministro de agua en países en desarrollo.

Algunas empresas incluyen en su política de consumo responsable este tipo de proyectos. La multinacional de cafés y bebidas Starbucks compró en 2005 a Ethos Water, una empresa norteamericana que destina 5 céntimos de dólar por cada botella de agua vendida a proyectos de agua en el Tercer Mundo.

Por su parte, Anne Le Strat, presidenta de la Sociedad municipal de abastecimiento de agua de la capital francesa y miembro del Partido Verde, quiso recordar a esa mitad de sus conciudadanos que bebían de botella que las buenas condiciones del agua de grifo de París hacen innecesaria el consumo de agua envasada.

Para ello, puso en marcha en 2005 la campaña "Eau de Paris". En este caso, se trató de botellas de vidrio vacías en las que informaba de la calidad del agua de grifo parisina y su precio, mil veces más barata que la envasada.

CÓMO EMPEZÓ LA MODA Y HACIA DÓNDE VA

La moda del agua embotellada comenzó en el pequeño pueblo francés de Evian, que dio nombre a la famosa marca. En la actualidad, pertenece al Grupo Danone, y cuenta con la mayor planta embotelladora del mundo, lo que le sirve para exportar 1.500 millones de litros de agua al año a 150 países. No obstante, es la multinacional suiza Nestlé, la primera del ranking mundial, con 77 marcas.

El mayor mercado nacional es el estadounidense, aunque el crecimiento más acelerado se está dando en mercados emergentes como Sudamérica y Asia. Por su parte, los expertos indican que la tendencia en los países más desarrollados es la venta de agua cada vez más sofisticada.

Para ello, las posibilidades son diversas: añadiéndole vitaminas, aromas, sabores e incluso oxígeno extra; diseños sorprendentes de botellas; aguas "exóticas" provenientes de países como Fiji; o incluso específicas para mascotas, como las de las marcas Purely Pets o Pet Pure.

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24 ago 2007

La respiración del aire

Fuente: elmundo.es
Autor: JOAQUÍN ARAÚJO
(12 de febrero de 2007)

Para enfrentarnos al cambio climático, tendremos que comprender mejor qué es el aire.


La vida es capicúa. Por tanto, podemos y debemos leerla en ambas direcciones sin que varíe su sentido, propósito o contenido. Solo nosotros, los dotados de capacidades matemáticas, nos empeñamos en leerlo casi todo al derecho, o al revés. Ser unidireccionales desata muchos de los atroces comportamientos que lo mismo nos destruyen como esquilman la riqueza natural.


En los otros seres vivos, en sus ambientes, en los procesos y en los ciclos casi todo es recíproco.


Todo es pregunta y respuesta al mismo tiempo. De ahí que, de cara al denominado cambio climático, nos resulte tan necesario comprender algo tan crucial como el título de este texto.


Creo, sinceramente, que cuando se entiende que los elementos son partícipes directos, cuando no constructores, de lo que ellos mismos se proporcionan y nos proporcionan, las cosas comienzan a funcionar mejor. Quiero decir que el aire respira, el agua bebe, la luz ve y la tierra come, sino que por hacerlo es posible que nosotros inhalemos una parte de la atmósfera, bebamos la frescura líquida, podamos admirar el mundo y nutrirnos.


Dejar que el aire respire pasa por saber lo que le estamos haciendo respirar. Y no sólo se trata del ya más que famoso CO2. A la atmósfera van a parar decenas de otros gases bastante más peligrosos: humos de incendio, aerosoles, partículas de todo tipo y condición, radiactividad, tierra, polvo, todo ello entreverado de moléculas de todos los metales pesados, que es lo más peligroso que el ser humano pone en libertad no deseada. En suma, todo el repertorio imaginable de lo sucio, peligroso y hasta letal.


Con el agravante de que nuestro primer alimento es precisamente ese leve prodigio envolvente y amparador que llamamos aire. Materia, poética donde las haya, ya que lo es de los suspiros, de la palabra pronunciada, de la espuma y, por supuesto, de ese ingente azul llamado cielo que tenemos sobre nuestras cabezas. Pero no menos, insisto, esos 14 kilogramos diarios que cada persona inhala para que todos sus motores la muevan.


Cuando comencemos a dejar que el aire respire su propia identidad: esa leve, suave, vivificante combinación de gases, también se habrá iniciado el pago de la descomunal deuda contraída con la base de la vida por no haber querido reconocer que la mejor conducta es aquella que devuelve, una vez dadas las gracias, lo mismo que ha recibido.


En este caso: TRANSPARENCIA.


"La atmósfera comparte su dulzura con todos"Jorge Guillén (1893-1984)

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23 ago 2007

EL VENENO DE LAS AVISPAS PUEDE INTRODUCIRSE EN EL VINO Y CAUSAR REACCIONES ALéRGICAS


Alergólogos de Valladolid han documentado hasta el momento seis casos

Fuente : Consumer.es (17 de agosto de 2007)

El veneno de himenópteros como las avispas y las abejas puede colarse de forma accidental en las bodegas vitivinícolas y causar reacciones alérgicas a personas sensibilizadas.

Hace tres años, alergólogos del Hospital Río Hortega de Valladolid, dirigidos por la doctora Alicia Armentia, publicaron el primer caso de un varón que sufrió una reacción alérgica por veneno de avispa después de beber vino y sin sufrir picadura alguna.

Entonces se pensó que podría ser un hecho excepcional.

Sin embargo, ahora los alergólogos españoles han documentado otros cinco casos más.

Todos desarrollaron síntomas alérgicos importantes, como problemas respiratorios, enrojecimiento, sudor y picores.

El veneno de los insectos no se detectó en una sola bodega.

Se encontró tanto en vino blanco, como en tinto y en caldos de todas las comunidades autónomas.

También se halló en vinos californianos y franceses analizados "y probablemente se encuentre en cualquiera.

Lo único que varía es la especie de himenóptero que contamina el vino", señala Armentia.

Evitar que las avispas se introduzcan en las bodegas es misión imposible. Y es que estos insectos llegan en los racimos de uvas a las bodegas y fallecen durante el proceso de despalillado y prensado, pero su veneno permanece activo hasta llegar a la botella.

Eso sí, desaparece en los vinos de crianza y reserva, pero permanece activo en mostos y caldos jóvenes.

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19 ago 2007

Expectativas de la uva para un vino más sano


Una nueva técnica que utiliza el ozono para preservar las uvas podría ayudar a prevenir alergias y a alzar compuestos sanos al mismo tiempo, divulga a Jennifer Rohn en la química y la industria, el compartimiento del SCI. La misma técnica se podría utilizar en el proceso de la vinificación para producir vinos más sanos sin los sulfitos agregados que pueden causar asma y otras condiciones en alguna gente.

las uvas Masa-puestas pueden permanecer en el almacenaje por meses y se tratan generalmente con dióxido de sulfuro para prevenir decaimiento. Aunque el dióxido de sulfuro es eficaz, es corrosivo y puede causar reacciones alérgicas severas en alguna gente. los Vino-fabricantes tienen un problema similar en que los sulfitos agregados a los vinos para prolongar su shelf-life y para permitir que envejezcan pueden hacer sus vinos desagradables a algunos bebedores.

Francisco Artes-Hernandez y su equipo en la universidad técnica de Cartagena en España comparó varios diversos métodos preservativos con una nueva técnica que implica el exponer macroperforated los paquetes de uvas en 0 los degress C a los ciclos de 0.1 litros micro por el litro de ozono. Encontraron que el tratamiento del ozono era el 90% tan eficaz como la SO2 en la prevención de decaimiento. Además, las uvas ozono-tratadas tenían hasta cuatro veces más antioxidantes que las uvas untreated (diario de la ciencia del alimento y la agricultura, el doi 10.1002/jsfa.2780).

Todavía no se sabe porqué los niveles antioxidantes aumentan, pero porque estos compuestos para arriba-se regulan en respuesta a la tensión ambiental en células de la planta, podría ser que el ozono está percibido como insulto bioquímico.

El Waterhouse de Andrew, silla del departamento de la viticultura en la universidad de California, Davis, dijo que porque los cultivadores del vino no almacenan las uvas por períodos prolongados, son poco probables utilizar el ozono en cualquier proceso de la preservación. Él convino, sin embargo que el proceso del ozono se podría pellizcar para substituir los sulfitos problemáticos agregados al vino durante el proceso del liquification, presentando la posibilidad de vinos más hipoalérgicos más sanos.

Los antioxidantes, compuestos naturales encontrados en vino rojo, chocolate, café y muchas frutas, se creen para ayudar a prevenir una variedad de enfermedades incluyendo cáncer y el neurodegeneration.

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6 ago 2007

En España aumentan las notificaciones por mercurio encontrado en pescado


15-07-07, Por Ecologistas en Acción


Ecologistas en Acción ha alertado sobre el fuerte incremento, durante el primer semestre del año, de las notificaciones por contenido de mercurio en pescado. Para la organización ecologista la situación es más grave ya que los límites permitidos por la UE de mercurio en pescado no protegen suficientemente la salud, al no tener en cuenta el consumo medio, ni las características corporales de los consumidores.

Ecologistas en Acción ha alertado sobre el fuerte incremento, durante el primer semestre del año, de las notificaciones por contenido de mercurio en pescado. Para la organización ecologista la situación es más grave ya que los límites permitidos por la UE de mercurio en pescado no protegen suficientemente la salud, al no tener en cuenta el consumo medio, ni las características corporales de los consumidores.
Según Ecologistas en Acción durante el primer semestre del año se han incrementado de forma muy importante las notificaciones por contenido en mercurio en pescado. Estas notificaciones son publicadas por el sistema de alerta rápida para piensos y alimentos (RASFF en sus siglas inglesas). La situación actual, con 59 notificaciones en el primer semestre del año, concuerda con la tendencia presentada recientemente en el informe anual del 2006, año en el que aumentaron las notificaciones sobre superaciones del nivel legal de contenido en mercurio en productos pesqueros con respecto a años anteriores. Las superaciones en el año 2006 fueron 71, 46 superaciones en 2005 y 45 en 2004.
Como en el caso las actuales superaciones en productos españoles, el pez espada fue la especie con un mayor número de la notificaciones en 2006 (36) seguido por el tiburón (17 notificaciones) y el atún (7 notificaciones).
Según la normativa comunitaria, el nivel máximo permitido de mercurio en los productos pesqueros es de 0.5 miligramos (mg) por kg. En ciertas especies (como el pez espada, el tiburón, o el atún) se permite un nivel máximo más alto, de un miligramo por kg.
Para Ecologistas en Acción la situación es mucho más grave, ya que si en lugar de los límites establecidos por la UE, utilizásemos los criterios establecidos por el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA), referidos a la ingesta máxima semanal de metilmercurio, 1,6 microgramos (µg) por kg de peso corporal por semana para proteger suficientemente al feto en desarrollo expuesto al metilmercurio a través de alimentos contaminados ingeridos por la madre embarazada.
Este nuevo límite recomendado sustituye a la recomendación precedente de 3,3 µg de metilmercurio en los alimentos por kg de peso corporal por semana, el cual se mantiene para el resto de personas adultas. Con esta propuesta, una mujer, en edad fértil, con un peso de 60 kg y que consuma unos 400 gramos de atún a la semana (media de consumo de pescado en Asturias*), no debería ingerir pescado con contenidos superiores a las 0,25 mg por kg para no superar los límites aconsejados por el comité de expertos.
El mercurio es un metal extremadamente volátil que puede ser transportado a grandes distancias una vez se ha emitido a la atmósfera. Una vez se ha depositado en un ambiente acuático, el mercurio se transforma en metilmercurio, una potente neurotoxina, que se acumula en los peces y en los animales y los humanos que los consumen. Cuando es ingerido por mujeres embarazadas, el metilmercurio atraviesa la placenta y se acumula en el cerebro y el sistema nervioso central del feto en desarrollo. Incluso cantidades relativamente despreciables pueden producir serios retrasos motores o de comunicación. El mercurio nunca desaparece del medio
ambiente, asegurando que la contaminación de hoy seguirá siendo un problema en el futuro.

4 ago 2007

Bacterias patógenas en alimentos



24 de julio de 2007
MAITE PELAYO

Los microorganismos, y en concreto las bacterias, son la principal causa de enfermedades causadas por el consumo de alimentos contaminados. Se habla de cómo evitar su presencia, de sus consecuencias sanitarias y socioeconómicas, pero a menudo no se conocen lo suficiente. Con este análisis se realiza el perfil de las diez bacterias transmitidas por alimentos más relevantes para la salud humana, bien por su elevada incidencia como por sus devastadoras consecuencias en el organismo, como Bacillus cereus y Campylobacter jejuni, a las que siguen otras como Listeria monocytogenes y Salmonella.


LA CONTAMINACIÓN MICROBIOLÓGICA, SOBRE TODO LA BACTERIANA, ES LA CAUSA MÁS COMÚN DE PROBLEMAS SANITARIOS DERIVADOS DE LA ALIMENTACIÓN
Cualquier alimento debería estar, en condiciones ideales, libre de la presencia de microorganismos patógenos. Pero conseguirlo no es fácil y, a pesar de las medidas que el sector productivo implementa, con un demostrado alto grado de eficacia para alguno de los microorganismos más virulentos, su completa erradicación es compleja. Un análisis de las principales bacterias patógenas responsables de enfermedades causadas por el consumo de alimentos contaminados obliga a tener en cuenta Bacillus cereus, Campylobacter jejuni, Clostridium botulinum, Escherichia coli enteropatógeno y Staphylococcus aureus.
Bacillus cereus
Bacillus cereus, un bacilo de tamaño grande que forma esporas, es un microorganismo ampliamente distribuido en la naturaleza y en los alimentos. Para que se evidencien los síntomas deben ingerirse cantidades muy elevadas de esta bacteria que, una vez en el tracto intestinal, libera una toxina (exoenterotoxina) provocando una gastroenteritis. Su periodo de incubación puede ser corto, y produce una intoxicación similar a la causada por estafilococos, con náuseas y vómitos, o un cuadro de tipo diarreico. Haciendo justicia a su nombre, se lo relaciona principalmente con postres de pastelería, arroz hervido o frito y productos a base de cereales como pasta.
La contaminación se produce al germinar formas esporuladas del bacilo que resisten al tratamiento térmico. Para evitarlo es conveniente mantener este tipo de alimentos, en especial los arroces, bien calientes o enfriarlos rápidamente y en pequeñas cantidades, manteniéndolos refrigerados. A la hora de consumirlos es aconsejable calentarlos a fondo.
Campylobacter jejuni
El nombre de la bacteria hace referencia a su forma, campylo, de origen griego, que significa curvado. Se trata de bacterias finas, filamentosas y dobladas a modo de comas. Su ingestión produce infecciones intestinales. Es la causa más común de diarreas en el ser humano, y afecta principalmente a niños, adolescentes y ancianos. Los síntomas, que aparecen al cabo de dos o cuatro días, incluyen dolor abdominal, diarrea y fiebre.
Los alimentos más relacionados con este microorganismo son las carnes o el pollo crudo o mal cocinados, la leche sin pasteurizar y el agua sin tratamiento. En los países desarrollados, y pese a las cada vez más exhaustivas medidas sanitarias, los brotes de infecciones por Campylobacter, lejos de disminuir, se incrementan. Para prevenir este tipo de infección deben cocinarse bien los alimentos, evitar posteriormente la contaminación cruzada y beber agua sanitariamente controlada.
Clostridium botulinum

Clostridium botulinum es una bacteria en forma de bastoncito que vive habitualmente en el suelo en condiciones anaerobias (en ausencia de oxígeno), produce esporas resistentes y genera gas.
La intoxicación la produce la toxina botulínica, una potentísima neurotoxina que ataca al sistema nervioso. Se trata de una de las más peligrosas que se conoce, pudiendo ocasionar la muerte a dosis bajísimas.
El botulismo se presenta raras veces, aunque se le presta mucha atención por su elevada mortalidad. Los síntomas aparecen entre las 12 y 36 horas en forma de trastornos digestivos agudos, náuseas, vómitos, incluso diarrea y dolores de cabeza, fatiga y desvanecimientos.
También puede producir estreñimiento y presentarse síntomas neurológicos como doble visión. Con frecuencia puede aparecer dificultad al tragar, hablar y tener sensación de boca seca. La toxina paraliza los músculos involuntarios, extendiéndose al sistema respiratorio y al corazón.

La causa más frecuente de este tipo de intoxicación es la elaboración incorrecta de alimentos envasados en el hogar, principalmente carnes o pescados conservados, así como verduras y hortalizas (judías verdes, espárragos y remolacha, entre otros). Los brotes de botulismo derivados de un fallo en la producción industrial de alimentos siempre son noticia por sus consecuencias. La prevención pasa por el control de los tratamientos térmicos y el rechazo de envases mínimamente abombados, hinchados o deteriorado
E. coli y S. aureus

LA PREVENCIÓN DE E.COLI PASA POR EL CONTROL DE LOS ALIMENTOS FRESCOS EN ORIGEN

E. coli es una enterobacteria considerada como parte de la flora intestinal normal. Sin embargo, se ha observado que ha sido responsable de afecciones diarreicas, especialmente en niños. Estos serotipos responsables de diarreas y ciertos brotes de toxiinfecciones por alimentos se denominan E. coli enteropatógeno (ECE). Los síndromes determinados por la ingestión de ECE se dividen en dos grupos:







  • Bacterias que producen una enterotoxina y provocan una enfermedad similar al cólera (diarrea, vómitos, deshidratación). Son las responsables de las diarreas infantiles y de las llamadas «diarreas del viajero». Tras su ingestión se produce una colonización del intestino y una posterior liberación de la toxina.
  • Bacterias que no producen enterotoxina pero son invasivas del intestino y provocan colitis (inflamación del intestino grueso) y cuadros similares a una sigelosis (disentería bacilar) con fiebre, escalofríos, dolores de cabeza, espasmos abdominales y diarrea, entre otros.
En ambos casos se ingieren alimentos en los que se ha desarrollado un intenso crecimiento bacteriano, bien por una fuerte contaminación o por una conservación inadecuada. La prevención pasa por el control de los alimentos frescos en origen, principalmente leche y carne; la vigilancia de una posible contaminación posterior y la recontaminación de los alimentos ya higienizados.

Finalmente, la refrigeración impedirá la multiplicación de los posibles ECE presentes en los alimentos.

Además de los mencionados ECE, E.coli O157:H7 relacionada con hamburguesas mal cocinadas, leche cruda y algunos productos agrícolas, puede producir un tipo de toxina mortal. Su incidencia es baja.
Staphylococcus aureus
La intoxicación de origen alimentario más frecuente la produce la ingestión de la toxina que aparece por el crecimiento en los alimentos de ciertas cepas de S.aureus. Se trata de una enterotoxina que causa gastroenteritis al poco tiempo de ser consumida (de dos a cuatro horas) con vómitos, diarrea e inflamación de la mucosa gástrica e intestinal. El microorganismo es un estafilococo, es decir, una bacteria con forma redonda que crece normalmente en masas similares a racimos de uvas en medio sólido, dando al alimento una coloración amarilla dorada (aunque algunas cepas son incoloras), de ahí el nombre de aureus.

A pesar de su amplia distribución y a la facilidad con la que llega a los alimentos, sus efectos son agudos y aparatosos pero remiten rápidamente. Staphylococcus aureus es un microorganismo muy resistente a las condiciones ambientales y extremadamente difícil de erradicar, y convierte a los manipuladores de alimentos en los principales agentes de su rápida extensión. El frío impide que la bacteria forme la toxina que desencadena la infección bacteriana en humanos.

Los alimentos más implicados son principalmente los cocinados ricos en proteínas como el jamón cocido, carne de aves y también productos de pastelería rellenos de crema. Alrededor del 75% de los brotes de intoxicación estafilocócica se presentan como consecuencia de una mala refrigeración.
L. monocytogenes y Salmonella

LA LISTERIOSIS ES ESPECIALMENTE GRAVE EN MUJERES EMBARAZADAS Y RECIÉN NACIDOS


Listeria monocytogenes debe su nombre al médico inglés Joseph Lister, cirujano del siglo XIX que, impresionado por los trabajos de Pasteur, relacionó la sepsia postoperatoria con las infecciones microbianas resultado de la falta de desinfección quirúrgica. Sus sencillos pero eficaces métodos de esterilización tanto de instrumentos como de vendajes y ambiente en los quirófanos fueron totalmente revolucionarios en su época, y sentó las bases de la cirugía antiséptica.
Esta bacteria, con forma de bacilo corto o coco, produce una enfermedad llamada listeriosis, una patología de periodo de incubación variable, especialmente grave en mujeres embarazadas y recién nacidos así como en adultos inmunodeprimidos. En la madre puede causar fiebre leve con gastroenteritis débil o síntomas similares a una gripe mientras que en el feto causa una septicemia generalizada grave.

La listeriosis puede contraerse por diferentes vías de transmisión, pero la alimentaria es una de las más frecuentes. Debido a que la cantidad presente en alimentos suele ser frecuentemente baja, el verdadero problema reside en su rápida multiplicación durante el almacenamiento del producto, aún a temperaturas bajas de refrigeración, una de sus características más problemáticas. Además es bastante resistente al calor, acidez y concentración salina.
Se ha relacionado esta enfermedad con el consumo de verduras con excesivo almacenamiento en origen, leche cruda, quesos blandos, carnes crudas o poco cocinadas y embutidos, pollo y pavo y productos del mar tanto frescos como en conserva y ahumados. Uno de sus principales reservorios en alimentación son las superficies húmedas de plantas de procesado de alimentos.
Este hecho, junto con su relativa facilidad para crecer a bajas temperaturas, convierten las cámaras frigoríficas de la industria alimentaria en importantes posibles placas de cultivo. Las manos del manipulador y la contaminación cruzada son los principales focos de infección en alimentos.
Debe tenerse especial cuidado con la leche cruda y platos preparados con ellos, quesos de pasta blanda (nunca comer la corteza), derivados cárnicos como embutidos, salchichas, especialmente de consumo frío, durante el embarazo es preferible evitar todos ellos. Además es importante evitar almacenamientos prolongados incluso en refrigeración; limpiar, desinfectar y secar bien superficies y utensilios, también las manos; atención a la higiene del frigorífico; cocinar a fondo los alimentos también al recalentarlos; higienizar verduras crudas antes de consumirlas, y no consumir alimentos «artesanos» que no ofrezcan garantías sanitarias.
Salmonella

La salmonela es una de las bacterias más mediáticas y conocidas. A ella se le atribuyen muchas de las toxiinfecciones alimentarias, algunas inmerecidamente. Se trata de una enterobacteria que puede llegar a contaminar el agua y los alimentos de origen animal especialmente huevos, aves y cárnicos, y que al multiplicarse en condiciones adecuadas de crecimiento durante el tiempo suficiente alcanza una dosis tal que al ingerirse produce una patología llamada salmonelosis.

Sólo a través del control de alimentos en origen y de unas buenas prácticas de manipulación en toda la cadena se puede reducir la incidencia y llegar a su erradicación.

Shigella, V. parahemolyticus y Yersinia enterocolítica

Shigella es una enterobacteria en forma de bacilo cuyo género fue descubierto y descrito por el bacteriólogo japonés Shiga, a quien debe el nombre. Sus brotes se relacionan con la falta de higiene y se transmite fácilmente, bien directamente de persona a persona o a través de las manos, insectos o por contaminación fecal. Con todo, el agua contaminada es uno de los principales focos de infección. Tras su ingestión esta bacteria libera una endotoxina que afecta a la mucosa intestinal. Tanto el periodo de incubación como los síntomas son muy variables: dolores abdominales, diarreas, esclofríos, naúseas y cefaleas de diferentes grados de gravedad.

La shigelosis, también llamada disentería bacilar, aparece con más frecuencia de la que a menudo se le concede.
Además del agua, se la relaciona con alimentos con elevada tasa de humedad, como la leche, las verduras como judías verdes o patatas, aunque se han visto también implicados en sus brotes atún, gambas, pavo y salsas preparadas. Las medidas de prevención están relacionadas con la estricta higiene personal, así como evitar su desarrollo mediante una refrigeración adecuada y una correcta higienización de los alimentos previa a su consumo.
Vibrio parahemolítico

Se trata de un bacilo móvil próximo a V.cholerae (agente patógeno del cólera). Debido a que es un habitante habitual del medio marino, su más temida característica es la condición de bacteria halófila, es decir, que necesita concentraciones salinas elevadas, en este caso similares a las marinas, para desarrollarse, pero resiste concentraciones superiores, por lo que además de alimentos de origen marino frescos puede contaminar también otros productos como salazones.

Su ingestión provoca, tras unas 12 horas, una gastroenteritis febril a veces acompañada de diarrea sanguinolenta. Su papel enteropatógeno ha sido ampliamente estudiado y demostrado en Japón, donde constituye una de las causas más importantes de infecciones alimentarias.

Los alimentos más implicados son de origen marino: pescado y moluscos crudos o insuficientemente cocinados. El microorganismo se encuentra ya en estos alimentos en el momento de su captura. Tras la muerte del pescado, V. parahemolítico se multiplica activamente.
Como medidas de control es conveniente limitar su crecimiento en los productos crudos conservándolos en refrigeración o congelación además de consumir pescados y mariscos suficientemente cocinados o hervidos e impedir su recontaminación por los crudos como normalmente sucede en estos brotes. Una práctica peligrosa nada recomendable es el empleo de agua de mar para labores de limpieza o para enjuagar alimentos que se van a consumir en crudo.
Yersinia enterocolítico
Se trata de una enterobacteria psicrótrofa, es decir, que crece a temperaturas de refrigeración, y de la que sólo algunas cepas son enteropatógenas. Causa la yersiniosis, una enfermedad que cursa con dolor abdominal, diarrea o vómitos, síntomas que recuerdan una apendicitis y que aparecen entre las 24 y 36 horas tras la ingestión del alimento contaminado.

Se la relaciona con el consumo de alimentos de origen animal como carne de cerdo y otras carnes, leche cruda o cualquier alimento crudo o cocinado contaminado. Su prevención se basa en los principios generales de la salmonelosis siempre teniendo en cuenta que es un microorganismo capaz de desarrollarse a temperaturas de refrigeración por lo que este sistema de conservación de alimentos no resulta eficaz para detener su crecimiento.

1 ago 2007

Los pesticidas y los golpes en la cabeza predisponen a sufrir Parkinson

Una investigación revela qué factores medioambientales juegan un papel importante en el desarrollo del Parkinson
La exposición a los pesticidas y los golpes en la cabeza a lo largo de la vida aumentan el riesgo de padecer Parkinson en la vejez, según un gran estudio que confirma las sospechas que recaían sobre estos dos factores. Sin embargo, no se ha podido demostrar que la exposición a otros productos químicos, como los disolventes, o a los metales aumente el riesgo de sufrir esta enfermedad degenerativa.
MALEN RUIZ (31 de julio de 2007)

En la aparición del Parkinson, la enfermedad degenerativa neuronal más frecuente después del Alzheimer, juegan un papel importante tanto factores genéticos como medioambientales, sostienen los científicos. Son muchos los estudios que lo sugieren y existen compuestos químicos que se ha demostrado que, en casos de grave intoxicación, producen síntomas muy parecidos a los temblores del Parkinson. Por ello, los investigadores se han interesado por la historia personal de casi 1.000 enfermos con Parkinson claramente diagnosticado o que presentan síntomas similares para ver si comparten factores de riesgo.


Multitud de factores
Los enfermos son de cinco países o regiones europeas, Italia, Suecia, Rumania, Malta y Escocia, y se recabaron datos sobre su exposición a lo largo de la vida a disolventes, pesticidas, hierro, cobre y manganeso. También se tuvieron en cuenta muchos otros factores, como si fumaban o tenían un pariente próximo afectado por la enfermedad, tras el análisis correspondiente, se comprobó que el factor de riesgo más importante es tener familiares con la enfermedad, seguido de haber tomado durante más de un año medicamentos para la ansiedad, para dormir o para tratar la depresión, aspectos que ya se habían puesto de manifiesto en otros estudios anteriores.
Haber quedado inconsciente por un golpe en la cabeza es un factor de riesgo de sufrir Parkinson, que es mayor si este suceso se ha repetido más de una vez.
También se confirmó la no relación del Parkinson con el consumo de alcohol. Sin embargo, se halló asimismo una correlación estadísticamente significativa entre el Parkinson y la exposición a pesticidas, con una clara y novedosa relación entre el grado de exposición y la aparición o no de la enfermedad. Lo que no se puede precisar es cuáles son los pesticidas implicados, por lo que resultan necesarios nuevos estudios. No se encontró, por otra parte, relación entre la exposición a los disolventes o a los metales a lo largo de la vida y el riesgo de padecer Parkinson.
Organofosforados y boxeo


En cuanto a los golpes en la cabeza, haber quedado inconsciente al menos una vez en la vida por un golpe ha resultado ser un factor de riesgo, que es mayor si este suceso se ha repetido más de una vez. «Estos resultados tienen consecuencias para todos los deportes de contacto y, especialmente, para deportes de combate como el boxeo», han comentado los investigadores, que pertenecen al proyecto Geoparkinson, financiado por la Comisión Europea. «También tiene implicaciones para los usuarios de pesticidas en un contexto laboral y quizás también en un contexto recreativo».
El hecho de que la exposición a los pesticidas suela ser intermitente, tanto en los agricultores como en los particulares que cuidan su jardín, hace difícil saber si se está subestimando su importancia como factor de riesgo causante de Parkinson, porque no se conoce todavía en qué grado la exposición a los pesticidas puede desembocar en la enfermedad.
Los organofosforados son los pesticidas que más claramente se han relacionado con el Parkinson en algunos estudios anteriores. En cuanto a otros resultados llamativos del estudio actual, que se ha publicado en la revista Occupational and Environmental Medicine, como la relación con los tratamientos antidepresivos, resulta también difícil establecer conclusiones tajantes por ahora, porque puede ser que en algunos casos sea el Parkinson incipiente el que cause los trastornos, como el insomnio, la depresión o la ansiedad que son así tratados.
PARKINSON

Una enfermedad neurodegenerativa que se caracteriza por la degeneración progresiva de las neuronas de la substantia nigra del cerebro, el Parkinson afecta a entre un 0,1% y un 0,3% de la población en los países europeos. Parece muy probable que cuando se habla de Parkinson se esté hablando en realidad de todo un grupo de enfermedades similares, ya que algunas veces se ha comprobado un diagnóstico erróneo de Parkinson cuando ha muerto el paciente.
Los factores genéticos y ambientales que interaccionan para producir la enfermedad o enfermedades pueden ser numerosos, de forma que un factor de riesgo puede resultar importante sólo en individuos susceptibles y no en todos. El hecho de tener una historia familiar de Parkinson es el mayor factor de riesgo pero queda por comprobar que se deba solamente a factores genéticos y no a que los familiares suelen vivir en el mismo ambiente.

24 jul 2007

La fábrica de Panrico en Paracuellos vierte aguas industriales sin tratar en el Jarama


Fuente: Nota de prensa (Comunidad de Madrid 24/07/2007)


En el trascurso de los muestreos del tramo medio del Jarama que están siendo realizados por la plataforma Jarama Vivo, a través de su grupo miembro GRAMA, se ha localizado un importante foco de contaminación en Paracuellos del Jarama, proveniente del polígono industrial de esta localidad.


Concretamente la fábrica que la compañía Panrico SA tiene en esta localidad vierte directamente al Jarama cientos de litros de residuos industriales sin depurar al río Jarama.


Estos vertidos han formado una gran balsa perfectamente visible desde la orilla izquierda, de color negruzco y olor característico.


Estos vertidos vienen produciéndose al menos desde hace más de ocho años, con conocimiento y autorización de la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), sin que se haya hecho lo más mínimo desde el organismo autónomo encargado de vigilar del buen estado de los ríos de la cuenca hidrográfica, por cambiar esta situación.


En 1999 Jarama Vivo, a través de un escrito de la asociación El Soto, pidió copia de la autorización de vertido sin recibir respuesta por parte de la CHT.


La fábrica de Panrico se haya en el Polígono Industrial que invade toda la vega izquierda del río Jarama. La construcción de este Polígono es un ejemplo del desorden y descontrol urbanístico realizado en el municipio de Paracuellos en las últimas tres décadas, donde se ha permitido todo tipo de emplazamientos al margen de una coherente planificación urbanística.


Según un estudio publicado por la Consejería de Obras Públicas de la Comunidad de Madrid en 1999, las instalaciones de este polígono o bien carecen de sistemas de depuración, o bien la realizan a través de fosa séptica, método totalmente inútil para residuos industriales.


Es perfectamente visible ver cómo las aguas del Jarama sufren una degradación más acusada al llegar sus aguas al Polígono de Paracuellos, siendo éste la antesala de los numerosos y cuantiosos que recibirá en su curso bajo, al toparse con las depuradoras del Canal de Isabel II.


Estos hechos han sido puestos en conocimiento de las distintas autoridades competentes en materia de aguas, así como a la Consejería de Urbanismo y Medio Ambiente, indicando a ésta que pese a que los vertidos proceden de una empresa privada puede enviar a sus Agentes Forestales sin autorización judicial previa, ya que el vertido está en el dominio público hidráulico.

12 jul 2007

CONTAMINACIÓN en ESPAÑA



El aire entraña riesgos para la salud en el 90% de los municipios de más de 100.000 habitantes. Medio Ambiente admite que 17 millones respiran aire sucio.


50 grandes ciudades españolas superan los límites legales de contaminación del aire




Fuente ELPAIS (RAFAEL MÉNDEZ - Madrid - 08/07/2007 )




En agosto de 2004, la revista científica Journal of Occupational and Environmental Medicine publicó un inquietante estudio. Un equipo de la Universidad Autónoma de Madrid tomó los datos de niños menores 10 años fallecidos en la capital entre 1986 y 1997 y los cruzó con la temperatura y la contaminación en la ciudad de cada uno de los días durante los 11 años.




El estudio reveló "un fuerte aumento de la mortalidad infantil para concentraciones de más de 100 microgramos por metro cúbico" de partículas, un nivel que se supera con frecuencia en invierno.




El estudio pasó inadvertido, ya que la polución del aire es otra verdad incómoda. No es sólo Madrid: 50 de las 56 ciudades de más de 100.000 habitantes exceden el nivel legal de contaminación.




El aire en España está sucio.




El 89% de las ciudades de más de 100.000 habitantes superan los niveles permitidos de contaminación. Oficialmente, sólo Palma de Mallorca, San Sebastián, Badajoz y Cartagena cumplen los niveles aceptables de calidad del aire de todos los contaminantes.




Otras 50 ciudades, desde Madrid a Badalona, vulneran esos niveles y colocan a la población por encima de los umbrales aceptables para la salud, según el mapa de la contaminación con datos del Ministerio de Medio Ambiente al que ha tenido acceso EL PAÍS.




Algunas localidades como Cádiz y Tarragona, aparecen en el listado con datos incompletos, pero si se observan los niveles de contaminación en 2006, también exceden los máximos permitidos.


En resumen: 50 grandes ciudades incumplen los niveles considerados seguros; cuatro cumplen y en Vigo y A Coruña no hay datos suficientes para evaluarlas. Además, capitales como León, Segovia y Toledo, también exceden los límites, según un estudio de Ecologistas en Acción basado en datos oficiales.




El ministerio reconoce que la cifra de afectados por la contaminación ronda los 17 millones, pero si se tiene en cuenta que la polución afecta a todas las grandes áreas metropolitanas y a grandes núcleos industriales, como Torrelavega, Bailén, Algeciras o Ponferrada, esa cifra es mucho mayor.




Un modelo estadístico (no basado en mediciones) asegura que un 71% de la población padece niveles de partículas superiores a las permitidas, que generan alergias, asma, enfermedades respiratorias y cardiovasculares y aumento de la mortalidad infantil.




En España hay 1,3 coches por cada hogar y un 55% de ellos tienen motores diésel, que contaminan más que los de gasolina. Eso, unido a la concentración de la población en grandes aglomeraciones, da un resultado fácilmente predecible: aire sucio. El secretario general para la Prevención de la Contaminación, Arturo Gonzalo Aizpiri, afirma que "la contaminación del aire es uno de los principales problemas que tiene el medio ambiente en España. Casi todas las ciudades incumplen alguno de los niveles de calidad del aire".




El problema es que no hay un único índice para medir la polución ni un único contaminante.


Un ejemplo: los automóviles, las canteras, el polvo o las calderas de carbón producen partículas microscópicas que llegan a los pulmones y afectan al aparato circulatorio y respiratorio.




La concentración media anual no puede superar los 40 microgramos por metro cúbico y la normativa permite rebasar los 50 durante 35 días al año (ya que a veces las condiciones meteorológicas impiden que se limpie el aire). Así, aunque muchas ciudades cumplen el límite anual, la inmensa mayoría incumple el de los 35 días. En 2006, Madrid superó ese umbral durante 182 días (uno de cada dos), según un estudio de Ecologistas en Acción con datos oficiales. Barcelona lo superó 100 días y Zaragoza, 167.




La foto de la contaminación no es sencilla. Cada ayuntamiento y cada comunidad tienen sus estaciones de medición y son las encargadas de remitirle los datos al ministerio (a veces con retraso y otras de forma parcial). Éste los agrega y los publica por bloques: ciudades de más de 500.000 habitantes, de más de 250.000....




El estudio que cada año difunde Ecologistas en Acción a partir de las webs de todos los ayuntamientos quizá sea la forma más fiable, junto con el listado al que ha tenido acceso este diario, realizado a partir de los informes que cada año el ministerio envía a la Comisión Europea sobre contaminación en España.




Aizpiri, que afirma desconocer el listado, admite que "la información de que dispone el ministerio es incompleta". Los ecologistas lo expresan de forma más cruda. "Las comunidades y ayuntamientos son insumisos en cuanto a calidad del aire. No informan a la población, sus datos son sesgados y no toman las medidas para afrontar el problema", señala Pablo Cotarelo, responsable del área en Ecologistas en Acción.




Para paliar la falta de información, el Observatorio de la Sostenibilidad de la Universidad de Alcalá de Henares y Medio Ambiente preparan desde hace un año un macroestudio sobre la situación en España. Además de agrupar las mediciones existentes, los responsables del estudio pidieron a la Universidad Politécnica de Madrid una estimación de la situación basada en un modelo informático.




El resultado, para alarma de los que lo encargaron, es que el 71,9% de la población vive en ciudades con más de 35 días al año con concentraciones excesivas de partículas; el 31,89% a una media anual de partículas mayor de lo legalmente establecido, y el 38,08% a valores anuales de dióxido de nitrógeno (NO2, producto del tráfico y que irrita las vías respiratorias) por encima del límite.




El responsable de esta estimación es Roberto San José, prestigioso catedrático de la Politécnica de Madrid que, aunque no revela los datos, defiende la validez del modelo. Otros expertos prefieren poner el dato en cuarentena.




El macroestudio sobre contaminación será presentado en septiembre por la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y oficialmente sigue secreto.




Aunque los datos son malos, hace 20 años eran peores, según José María Baldasano, del Laboratorio de Modelización Ambiental de la Universidad Politécnica de Cataluña: "La calidad del aire mejora, pero muy poco a poco, y desde luego menos de los índices de protección para la salud que fija Bruselas".




Baldasano, con múltiples publicaciones sobre calidad del aire, señala que "el tráfico es el principal responsable: tenemos que echar al coche de las ciudades para que mejore nuestra calidad de vida, no sólo en contaminación sino también en ruido y en comodidad".




Aipziri coincide en que la mejor medida contra la contaminación es "limitar el tráfico, fomentar el transporte público y el no motorizado y restringir las calderas de carbón".




Aunque los coches contaminan menos que hace 10 años, el aumento del parque de automóviles compensa esa mejora y la polución se mantiene. En las zonas industriales el problema lo generan las fábricas.




Incumplir las normas tiene altos costes en la salud. Un estudio de la Comisión Europea atribuye 16.000 muertes al año en España a la contaminación. Y sin embargo, no supone un coste para ningún político. Ecologistas en Acción denuncia cada año en el juzgado al Ayuntamiento de Madrid por la polución y el caso se archiva de forma casi automática.




El ministerio intentará con la nueva Ley de Calidad del Aire mejorar los resultados y evitar que España se siga alejando de los límites marcados por Bruselas que, además, se harán más estrictos a partir de 2010. La ley, que en septiembre estará aprobada, obliga a las ciudades de más de 100.000 habitantes a elaborar planes de movilidad si se superan los niveles de contaminación, a hacer públicos los datos de forma comprensible y a limitar la urbanización en zonas ya contaminadas. La norma cambia el impuesto de matriculación de los coches para que los más contaminantes paguen más impuestos y los ecológicos, menos.



Muchos responsables municipales se escudan en que la meteorología en España impide cumplir la legislación europea. La falta de lluvia y la llegada de polvo del Sáhara, dicen, disparan necesariamente los umbrales de polución.




Aizpiri lo niega: "España no necesita otro clima, necesita decisión para combatir la contaminación. Es cierto que en otras partes de Europa llueve más pero también tienen ciudades más dispersas que obligan a usar más el coche".




Además, las superaciones de óxidos de nitrógeno no tienen origen natural. Y ahí también suspende España.




7 jul 2007

Los científicos alertan de los daños cerebrales en millones de niños por la contaminación


Millones de niños en todo el mundo podrían haber sufrido daños cerebrales por efecto de la contaminación industrial, según un estudio científico publicado en la versión digital de la revista médica 'The Lancet'. El estudio, elaborado por expertos estadounidenses y daneses, denuncia la existencia de una "pandemia silenciosa" de trastornos en el desarrollo neurológico causados por productos químicos tóxicos vertidos en el ambiente, cuyo efecto en las personas es real pero difícil de calibrar.


FUENTE Agencia EFE



Algunas de las enfermedades o trastornos que podrían derivarse de la contaminación industrial son autismo, déficit de atención, retraso mental y parálisis cerebral.


Los científicos piden a las autoridades, tanto en Europa como en EE.UU., que refuercen la investigación y los controles sobre los productos industriales contaminantes, para proteger sobre todo a los niños, los más vulnerables a su acción nociva.


Los autores del estudio identificaron 202 productos químicos industriales potencialmente perjudiciales para el cerebro humano y, en su opinión, son "sólo la punta del iceberg".


Recuerdan que actualmente se sabe que más de 1.000 productos químicos son neurotóxicos en animales y advierten de que es probable que también lo sean para los humanos.


El doctor Philippe Grandjean, del departamento de Medicina Ambiental de la Universidad del Sur de Dinamarca, en Winslowparken, afirma en 'The Lancet' que "el cerebro humano es un órgano precioso y vulnerable y, debido a que su funcionamiento óptimo depende de la integridad del órgano, cualquier daño, aunque sea limitado, puede tener serias consecuencias". "Aún en casos en que existe documentación suficiente para probar su toxicidad, la mayoría de los productos químicos no están regulados para proteger el cerebro en desarrollo", critica este experto.


Grandjean señala que "sólo unas pocas sustancias, como el plomo y el mercurio, se controlan con el propósito de proteger a los niños". Los 200 productos químicos restantes, "cuya toxicidad para el cerebro humano es conocida, no están regulados para prevenir su efecto adverso en el feto o en los niños pequeños".


El doctor danés y su colega estadounidense Philip Landrigan, de la Escuela de Medicina del Monte Sinaí en Nueva York, analizaron datos científicos existentes sobre la toxicidad de ciertos productos para realizar su estudio.


Examinaron en más detalle cinco sustancias de toxicidad probada: plomo, arsénico, tolueno, metilmercurio y bifenilos policlorinados. En todos los casos, descubrieron procesos parecidos: primero, constataron que se habían detectado altas dosis de contaminación en adultos, mientras que había archivos de episodios aislados en niños.


A esto se sumó un volumen significativo de pruebas epidemiológicas que indicaron que un grado de exposición menor de los niños puede dar lugar a defectos de comportamiento neurológico.Los científicos admiten que especificar los efectos de la polución química industrial es extremadamente difícil, ya que los síntomas pueden tardar años o incluso décadas en aparecer.


Por este motivo hablan en su estudio de una "pandemia silenciosa", porque el daño causado por cada químico tóxico no se refleja de forma evidente en las estadísticas de salud disponibles.


Además, advierten de que los efectos en millones de personas "podrían ser mucho mayores de lo que actualmente se reconoce". Pero el alcance del riesgo para grandes masas de la población es evidente, por ejemplo, en el caso del plomo, señalan los profesores. Casi todos los niños nacidos en países industrializados entre 1960 y 1980 han estado expuestos al plomo de la gasolina.


Basándose en los efectos conocidos de ese metal, los expertos aseguran que puede haber habido en esas generaciones una reducción de más de la mitad de coeficientes de inteligencia superiores a 130, mientras que habrían aumentado los coeficientes intelectuales de menos de 70.


Los expertos consideran que los controles que ejerce la Unión Europea no son suficientes, mientras que denuncian que en EE.UU. sólo se impone a las empresas requisitos mínimos -que muchas veces no se cumplen- para que hagan pruebas de seguridad sobre los productos químicos que utilizan.